elconceto es un sello pequeño y una editorial pequeña. Una sola persona dirige, varias colaboran. La estructura es deliberadamente mínima porque la atención editorial no escala —pero los catálogos sí, despacio.
Si quieres saber qué publicamos, ve al catálogo. Si quieres saber por qué publicamos, sigue leyendo.
elconceto nace como errata. Un nombre mal escrito que no se corrige. La p que falta —el concepto que se quedó en conceto— es la primera decisión editorial del proyecto: aceptar lo descolocado como punto de partida.
Editamos discos pequeños, libros pequeños y revistas pequeñas. Organizamos directos pequeños. Mantenemos un archivo abierto donde cada pieza tiene su sala. La palabra que más se repite aquí es pequeño, y se repite a propósito. No aspiramos a parecer grandes. Aspiramos a estar bien hechos.
Una errata, cuando se acepta,
deja de ser error
y empieza a ser método.
Lo que publicamos cumple tres reglas. La primera: cada pieza tiene una capa física y una capa digital, conectadas por QR. La pieza no es ni el objeto ni el archivo; es la fricción entre ambos. La segunda: cada pieza tiene que poder descubrirse sin saber nada antes. Si una obra requiere veinte páginas de contexto para entenderse, no es para nosotros. La tercera: cada pieza tiene que caber. En una mochila o en un teléfono. La grandilocuencia se queda fuera.
No competimos con los sellos grandes ni con las editoriales grandes. No compartimos métrica. Donde ellos cuentan unidades vendidas, nosotros contamos conversaciones que tuvimos al editar. Donde ellos contratan, nosotros invitamos. Donde ellos firman, nosotros acompañamos. No es romántica de pobre: es elección sobre cómo se gasta el día.
El catálogo va a crecer despacio. Tres o cuatro piezas al año, una revista por trimestre, tres o cuatro directos. Si en cinco años tenemos veinte referencias publicadas con cuidado, habremos hecho exactamente lo que queríamos hacer. Si tenemos doscientas hechas a presión, habremos fracasado.
Esto es lo que somos. Lo que falta lo iremos escribiendo en las piezas.
Trabaja desde Extremadura. Antes de empezar elconceto venía de la producción audiovisual y la dirección creativa —donde aprendió que un proyecto no se sostiene por la idea sino por el cuidado con que se ejecuta cada decisión menor.
Edita también su propia obra bajo dos identidades sonoras: Oh, Murphy (spoken word sobre electrónica ambiente) y Fiebre de Neón (electrónica oscura, proyecto DIY de tres ciudades). Investiga en paralelo el proyecto fotográfico de larga duración Retratos del Meridiano.
La dirección editorial de elconceto es unipersonal por decisión, no por escasez. Las decisiones de catálogo se toman en una mesa, con tiempo, y nadie tiene que firmar nada que no le encaje. Eso es lo que el sello protege.
Contacto directo: gonzalo@elconceto.com
Si tienes una pieza sonora terminada o casi terminada y crees que encaja con nuestra línea, escríbenos.
Buscamos textos breves —de 40 a 120 páginas máquina— que puedan llevar capa digital. Ensayo, poesía, híbrido. No publicamos novela larga.
Más fácil de entrar que el catálogo. Cuatro números al año, siete piezas por número. Si tienes texto, ensayo visual o traducción, mándalo.
Sin formulario, sin centralita, sin chatbot. Si lo que tienes que decir es para nosotros, escribe y respondemos.
Para prensa, distribución y propuestas profesionales, también es por aquí —no hay otro canal.